viernes, 10 de octubre de 2008

Mal tiempo. Libido



Golpes en la pared
No me esperes más al anochecer
Lluvia que dejas caer
Sabes que nunca habrá un adiós

Otra vez, otra vez

Vientos que te aceleren
Aunque el tiempo pase
Algunas marcas quedan
Sueños que se ven romper
Con pasos solitarios
Vuelvo otra vez

Y buscarás un nuevo sol
Cuando las nubes se abran
No olvidarás todo
Lo que nos dijimos
Porque en tu sangre mis palabras
Llevarás contigo

80. Consideraciones sobre el pecado, el sufrimiento, la esperanza y el camino verdadero

La verdad es indivisible, entonces no puede reconocerse a sí misma; quien quiera reconocerla tiene que ser mentira.

jueves, 9 de octubre de 2008

Hembra. Libido


Hembra nunca es tarde para alcanzar los sueños.
siempre tuya, la eternidad.

Mientras no puedas hablar ni mostrar la verdad... siente
entrar y verte llorar... al verme
no ocultes mas tus sentimientos.

Ahora comprendo cual es tu sol
pretendo un encuentro en constelacin
te dejo la luna por si no estoy
y un cuarto menguante en seal de amor.

Malditos miedos trastornan, violentan tu voz... hiriente
entrar y verte llorar... al verme
No ocultes mas tus sentimientos
No ocultes mas tus sentimientos

Ahora comprendo cual es tu sol
pretendo un encuentro en constelacin
te dejo la luna por si no estoy
y un cuarto menguante en señal de amor

1. Consideraciones sobre el pecado, el sufrimiento, la esperanza y el camino verdadero.

El camino auténtico sigue sobre una cuerda que no está tensada en lo alto, sino muy cerca del suelo. Seguro que parece hacer tropezar más que ser andada.

martes, 7 de octubre de 2008

Instrucciones de uso II

-No tengo ganas de ir a la clase...
-Faltá, vamos a dar una vuelta.
-Ahhh (con remordimiento) no me lo digas dos veces.
Se acerca, me toma la rodilla y me dice despacito, casi al oído:
-Vamos a dar una vuelta.

Final del cuentito: Fui a cursar ¬¬

Como puede comprobarse... soy no sólo una idiota sino que rara vez hago lo que me viene en la reverenda gana. De todas formas, después de haberme estado castigando con el látigo toda la tarde y durante la clase (que zafó, dentro de todo) no llegué a otra conclusión más que no fuera esta: soy una idiota. Más allá de ser una idiota, como el grato lector debe saber bien, a partir del jueves a la noche y hasta el martes estaré ausente de mi silla frente a la compu debido a mi incipiente viaje. Éste, a pesar de todo, es realidzado por primera vez puramente porque tenía el anotjo (más allá de que la jornada sea una excelente excusa) no sin antes sentirme completamente culpable de que voy a estar faltando a mis obligaciones estudiantiles. Cargo de consciencia aparte, para que no me extrañen demasiado haré como la otra vez, o sea, estoy programando una entrada (que quizás se convierta en dos) por día. La temática, como siempre, rondará en la música. Sin embargo, los temas responden solamente a mi antojo de escuchar mucho Líbido; serán canciones de Líbido, pues. Estarán acompañadas por alguna foto mía pseudo artística o algo así, espero que quede y/o que se entienda la intencionalidad. Sea entonces esta selección breve de temas de esta gran banda peruana para ustedes y si no resulta de su agrado sea entonces sólo para mí.
Como es debido, estarán estas entradas etiquetadas correspondientemente.
Tal vez también se publiquen pequeñas citas de Kafka ya que lo pensé cuando estaba leyendo Meditaciones y me pareció una buena idea.
Me despido entonces de todos ustedes, deseándoles suerte y que no me extrañen demasiado en mi ausencia puesto que será corta. Saludazos.

Irene

Pd: Me gustaría suspirar eternamente puesto que desde que nací vengo conteniendo la respiración.

sábado, 4 de octubre de 2008

BUENOS AIRES

Y la ciudad ahora es como un plano
de mis humillaciones y fracasos;
desde esa puerta he visto los ocasos
y ante ese mármol he aguardado en vano.
Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
me han deparado los comunes casos
de toda suerte humana; aquí mis pasos
urden su incalculable laberinto.
Aquí la tarde cenicienta espera
el fruto que le debe la mañana;
aquí mi sombra en la no menos vana sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;
será por eso que la quiero tanto.
Es tan raro, todo tan raro, a veces. Me encuentro de vez en cuando pensando en mis recuerdos con nostalgia y ternura. Todos mis últimos viajes están atravesados por un deseo interno e irrefrenable de búsqueda, de definición, de identidad. Por eso que al volver, ante una realidad tan desparpajada y harapienta me resistía, lágrimas en los ojos mediantes, a abrazarla y reconciliarme con ella. Por más carenciada que ésta fuera, es mi vida y mal que mal así hay que aceptarla, como lo único propio que tiene uno en este mundo; lo único de lo que no se puede dudar, así como no se duda de que se sufre (y mucho a veces).
Entonces también es raro volver sobre los pasos y mirar desde otra perspectiva, la que te da el tiempo. A finales de marzo sólo me importaba escapar. Huir, rápido, sin mirar atrás, sin sentir, dejar de exponer mis huesos vivos al sol y a la lluvia. Siento mucho el hecho de que Luciana está agradecida porque la acompañé y yo sólo lo hice por causas completamente egoístas. Mochilas a los hombros, pasaje de micro, salimos de Punta Alta, por la ventanilla nuestros padres y al día siguiente las luces matutinas de la gran Ciudad.
Es tan extraño volver. Volver con otra disposición de ánimo y completamente sola. Escapando esta vez, quizás también. Sólo que no estoy muy segura de qué ahora, hoy. ¿Busco algo? No ¿Tengo miedo? Sí, mucho. ¿Expectativas? Sólo un puñadito. ¿Qué excusas me inventaré ahora para volver a mi vida, cuando tenga que regresar?...

Capaz que siempre fui obsesiva. Capaz aquí habría que poner un signo de pregunta. Capaz que acá también, o sea, hipotéticamente debería ser: "¿capaz que siempre fui obsesiva? ¿capaz que aquí habría que poner un signo de pregunta?". De todas formas hay demasiados capaces pero no sólo en la oración. Bueno, bueno, ¿me estaré yendo de tema?

El punto de todo esto era porque me vuelvo a ir. Y la verdad que no será lo mismo nisiquiera por casualidad. Cuando volví de mi primer viaje surgió este espacio.
¿Qué objeto tenía este blog?
Nunca me lo definí bien. Surgió simplemente -y necesariamente- como catarsis. Luego fue mutando como mis estados de ánimo, como mis evoluciones o involuciones mentales.
Todo hasta llegar a este punto.
Este punto en el que digo: "...¿y?..."
...
Sí, siento que estoy en un momento en el que me tengo que calzar los zapatos y salir de la cama, ponerme el saco y abrir la puerta.
"...¿y?..."
seguiría preguntándome
"Y... sí, yo soy esta que está acá, con todo lo que ello implica, ni más ni menos".
Como todo, da miedo pero es hora de que dejes, pequeña Irene, a esa niña al resguardo en tu casa y salgas ya del cascarón. ¿Qué estás esperando? Mirá que el mundo no es paciente.
¿Será la vida una ilusión o sólo mis proyectos, mis castillos, son los aéreos? Nah, basta de futilidades. Parto a Buenos Aires, siendo lo que tenga que ser. Mi destino sólo lo sabe Dios; he de obrar y luego ser feliz, ser útil, o ser... simplemente, ser.

viernes, 3 de octubre de 2008

Me hubiera encantado haber sido infeliz con vos.
Haber tenido que escaparme de casa para no verte,
haber tenido que inventar trabajos inexistentes
para pasar el tiempo alejada de nosotros.
Me hubiera encantado haber descubierto
que no éramos el uno para el otro,
que tus múltiples neurosis y mis exagerados malhumores
eran incompatibles completamente
y obviamente no podían llevarse bien nunca.
Hubiera estado buenísimo saber
que eras un paranoico celoso que coartaba mi libertad
y que vos te enteraras
que mis delicadas maneras tenderían a la controlación asfixiante.
No niego que no desearía haber comprobado
que nuestras peleas hubiesen sido completamente destructivas,
que tu inseguridad y la mía nos irían apartando
hasta alcanzar a ser dos desconocidos
hablando en realidades distintas.
Cómo habría anhelado encontrarme
en esta relación completamente disfuncional
sólo para comprobar que no somos ideales,
confirmar esas sospechas de la razón
y destruir por completo a ese estúpido, testarudo corazón
que se empeña en anhelar lo imposible...