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jueves, 11 de septiembre de 2014

Ardió

Amémonos, mi amada, y besémonos. Esta noche abandonaron su campamento los altivos aqueos, dejando la guerra para los dioses y los extranjeros. Dame cien besos y otros cien y otros seiscientos, tantos como hombres murieron en estos diez años de sitio. No, mejor ¡dame todos los besos! Mil por cada hombre, mujer y niño, por cada extranjero y amigo, por cada vez que alguien dijo "¡Por Hércules!". Aprovechemos esta noche, mi delicia, ya que no hay más muerte que pueda opacar el dolor de nuestros cuerpos entrelazados en el abrazo infinito. Ardamos en las murallas, bajo los soles nocturnos, consumámonos en todos los rincones de la ciudad, bajo los soles nocturnos. 

Amémonos, mi amado, y besémonos. Muchos ejércitos asediaron nuestras puertas y cayeron pero ninguno como los aqueos. Esta noche es eterna porque regresan al mar que una vez, hace diez años los escupiera. Confundámonos una vez más, mezclemos nuestros besos, nuestros ojos, nuestros cabellos. Fundámonos en las murallas, en la tierra y maldigamos, mi amor, a los hados que nos pusieron  por delante otros fuegos, otras murallas. Antes que el sol nocturno se desvanezca, antes que el sol nocturno nos consuma.

martes, 15 de julio de 2008

15 Epigramas de odio

Siguiendo la temática del Odi et amo catuliano, presento estos epigramitas con algunas variaciones. El sentimiento que se debate aquí es básicamente el mismo pero se le agrega un tercer elemento para acentuar la dicotomía: el olvido. Sobre el final ya se observa un poco más de agresividad... bueno, creo que dado el caso y como elemento literario, también se permite.

I
Decidí odiar para poder olvidarte.
Decidiste que te recuerde.

II
Si no te odio, sufro...
Sigo sufriendo.

III
Vivir del recuerdo, morir del olvido.

IV
Tantas veces me dije que te odio que ahora sé mentir mejor.

V
Con 1000 alfileres
tengo el corazón clavado.
Sacar cualquiera de ellos
es hemorragia.

VI
Quiero odiarte para olvidar
y me acuerdo de que no puedo.

VII
Intento
odiarte
Intento
olvidarte
No puedo hacer
ninguna de las dos.

VIII
Te odio y te amo... no, solamente te odio.

IX
¿A quién odio?
¿A quién recuerdo?
Todas esas personas ya murieron
sólo sobreviven en los sueños.

X
Odio y odio
mas el olvido
nunca llega.

XI
Odio tantas veces como el sol se pone.
Sin embargo ya es de día.

XII
Basta, te odio y si me hablás puede que cambie de idea.

XIII
Necesito odiarte.
También le falta azúcar a mi café.

XIV
Quise quererte
y lo logré
Quiero odiarte
pero no puedo
Quiero olvidarme ahora
y es imposible
¡Morite de una vez!

XV
Si me querés hacer un favor,
andá viendo de morirte
lo más pronto
posible.