... si caigo en el abismo es de cabeza y en línea recta, con los pies hacia arriba y la cabeza hacia abajo y hasta soy capaz de alegrarme de caer así y de encontrar cierta belleza en mi caída. Entonces, desde el fondo mismo de mi vergüenza entono un himno. Es cierto que estoy maldecido, que soy vil e innoble pero no por ello dejo de besar el orillo de la túnica de Dios.
Estoy llorando... ¡Déjame llorar! Esto es quizá una estupidez de la que cualquiera se reiría pero sé que tú no te reirás. ¡También a tí te brillan los ojos! Quiero hablarte ahora de los "insectos", de aquellos a quienes Dios dio la voluptuosidad.
Dostoievsky
Los hermanos Karamazov
Efectos del Turismo sobre los Ambientes Acuáticos.
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* INTRODUCCIÓN*
Los viajes han existido siempre. Pueblos y personas se han desplazado de su
lugar de origen desde tiempos remotos por los más diversos moti...
Hace 9 años
